La Madre – Rosé – DO Batea

Vermouth Rosado

Rica textura de terciopelo con sabores dulces principalmente de Anís y Fresa. Intenso y envolvente.

34 botánicos seleccionados, macerados durante 35 días en ánforas de cerámica para elaborar la esencia. Posteriormente la esencia es envejecida 6 meses en barricas de castaño.

Coupage de vino blanco seleccionado con la esencia y fresas

De color rosa intenso con la tonalidad a moras. En nariz invita a aromas de fresa, acompañados con toques de regaliz, cáscara de cítricos, canela y cálamo aromático.

El paladar es una alegría. Una rica textura aterciopelada proporciona sabores inicialmente dulces principalmente de Anís y Fresa. Antes de que el paladar pierda intensidad, el sabor adquiere un carácter ligeramente amargo conducido por el ajenjo y la piel de naranja que persiste en el postgusto muy intensamente.

Conserva su frescura y consigue el equilibrio amargo / dulce de forma impecable.

 

La Madre

Queremos ser la mejor alternativa a la hora del aperitivo y transformarlo en todo un ritual.

Queremos ser uno de los vermuts indispensables para los Bartenders.

Queremos que la sociedad los recuerde por nuestros sabores, gustos, nuestros aromas, por cómo los comunicamos y por la sensación de alegría y fiesta que pueden generar al brindar con nuestros vermuts. ¡Brindamos por la madre que los parió, se lo merecen!

El vermut

El punto de partida para la elaboración del vermú es un vino base, normalmente blanco y de carácter neutro.

La maceración con compuestos botánicos constituye la etapa central de la elaboración. Las plantas aromáticas forman parte de las fórmulas secretas de los vermuts.

Estos ingredientes se maceran en alcohol de alta pureza durante periodos que van desde unas pocas horas hasta varias semanas. Posteriormente, el extracto se integra con el vino base.

Se sabe que el vermú fue creado por Hipócrates, famoso médico y filósofo de la antigüedad, en el año 460 a.C. Puso hierbas aromáticas a macerar en vino para curar enfermedades y despertar el apetito de los enfermos.

Durante el Imperio Romano se popularizaron los aperitivos a base de vino macerado con hierbas aromáticas mediterráneas. Algunas de estas recetas se conservaron y perfeccionaron en los monasterios europeos a lo largo de los siglos. Así, durante siglos, las bebidas similares al vermut fueron consideradas terapéuticas y curativas.

En el siglo XVII ya existen referencias que muestran el uso de la palabra vermut para denominar a esta bebida, porque deriva del vocablo alemán Wermut, nombre de una planta aromática conocida como ajenjo o artemisa (Artemisia absinthium). Este era un elemento principal de muchas de estas preparaciones medicinales.

A finales del siglo XVIII, el vino aromatizado entró en una nueva dimensión productiva concretamente en Turín (Piamonte), donde el "merchant" Antonio Benedetto Carpano introdujo el primer vermut dulce en 1786 y supuso el punto de inflexión que marcó la rápida popularización del aperitivo.

El vermut rápidamente se popularizó, y surgieron algunas marcas que aún hoy sobreviven, como los casos de Cinzano (1757) (popularizado cuando los hermanos Giovanni Giacomo y Carlo Stefano Cinzano obtuvieron la licencia oficial de la Casa de Saboya para comercializar su vermut), o Martini & Rossi (1863) de los socios Alessandro Martini (empresario) y Luigi Rossi (maestro artesano).

Augustus Perucchi fue el primer elaborador de vermut en Barcelona el 1876, La ciudad de Reus se convirtió en uno de los principales centros productores de vermut. En 1884 se fundó allí Yzaguirre.

LA MADRE Vermouth, va un paso más allá y crea una nueva categoría del vermut; hablamos de los vermuts con toque a fruta y los vermuts Premium, que año tras año están ganado una gran cuota de mercado.